Formación bonificada e IPM / Subsidized training and IPM

Como parte de las Charlas de Desarrollo (o wrap up) os animamos a que dejéis reflejadas las necesidades formativas necesarias tanto para vuestro desarrollo profesional actual como a medio plazo, y así evitar su uso como argumento para limitar subidas salariales, además de estar preparados para una posible rotación en el caso que la empresa pretendiera amortizar puestos de trabajo. 

Formar a la plantilla es un derecho recogido en el Artículo 23 del Estatuto de los Trabajadores en el que se reconoceun permiso retribuido de veinte horas anuales de formación profesional, además de una inversión necesaria en una empresa tecnológica como Ericsson.

La Formación Bonificada no tiene coste adicional para los trabajadores y empresas pues se paga a través de las cotizaciones a la Seguridad Social abonadas el año previo en concepto de formación. En el caso de Ericsson la bonificación puede ser de hasta el 50% sobre lo cotizado el año previo, es decir, es una forma de recuperar el dinero ya pagado para formación, y esta cantidad supone más de 600.000 euros anuales.

En STC, como parte de nuestro deber de supervisión para que la compañía cumpla los requisitos necesarios para acceder a la formación bonificada, venimos denunciando año tras año la falta de interés de la empresa que no dota de medios para retornar este dinero e invertirlo en sus empleados.

STC, se ha ofrecido en innumerables ocasiones a colaborar en el proceso proponiendo: 

  • Un plan de necesidades formativas para colectivos que suelen quedar excluidos de los planes de formación.
  • Utilización del dinero bonificado para Reskilling, identificando unidades que pudieran estar amenazadas por despidos. 

La dirección de la compañía conoce los planes de amortización de puestos de trabajo con tiempo suficiente para poder implementar planes de reskilling a cargo de esta formación bonificada reduciendo, e incluso evitando, salidas traumáticas.

Un año más reclamamos a la empresa que entre todos hagamos un esfuerzo y optimicemos estos recursos formativos que redundará en beneficio para la compañía y para la plantilla. 


As part of the Development Talks (or wrap up) we encourage you to reflect the training needs necessary for both your current professional development and in the medium term, and thus avoid its use as an argument to limit salary increases, in addition to being prepared for a possible rotation in the event that the company intends to amortize jobs.

Training the workforce is a right enshrined in Article 23 of the Workers’ Statute, which recognizes a paid leave of twenty hours per year for professional training, as well as a necessary investment in a technology company such as Ericsson.

The subsidized training has no additional cost for workers and companies as it is paid through the social security contributions paid the previous year for training. In the case of Ericsson, the bonus can be up to 50% of what was paid the previous year, that is, it is a way of recovering the money already paid for training, and this amount represents more than 600,000 euros per year.

In STC, as part of our duty of supervision to ensure that the company meets the requirements for access to subsidized training, we have been denouncing year after year the lack of interest of the company that does not provide the means to return this money and invest it in their employees.

STC has offered on countless occasions to collaborate in the process by proposing:

  • A training needs plan for groups that are usually excluded from training plans.
  • Use of the bonus money for Reskilling, identifying units that could be threatened by layoffs.

The company’s management is aware of the job amortization plans with sufficient time to be able to implement reskilling plans using this subsidized training, reducing, and even avoiding, traumatic departures.

Once again this year, we ask the company to make an effort and optimize these training resources, which will benefit the company and the workforce.