Carta a los Reyes Magos

¡Queridos Reyes Magos!

Este año, queridos Reyes, no vamos a pedir nada.

Por una lado, por solidaridad. Ya que, aunque reyes y magos, también sois trabajadores. Y encima autónomos.

Por otro lado porque nosotros hemos cumplido nuestra parte del trato. Hemos sido buenos. Hemos tenido “commitment” de sobra y hemos andado, incluso corrido, la “extra mille” varias veces. Hemos trabajado jornadas de mucho más de ocho horas y hemos puesto al cliente en primer lugar. Y hemos visto que no nos habéis dejado ni carbón. Y hemos sufrido el despido de varios compañeros y nos hemos tenido que apretar el cinturón con subidas de salarios insultantes o directamente inexistentes.

Aun así, queremos enviaros nuestra carta. Porque no nos ha arrebatado la ilusión ni la ni la fatídica crisis financiera ni los continuos reveses laborales.

Comenzábamos el año lanzando doce deseos desde este mismo boletín. Deseábamos que no hubiera despidos injustos e injustificados. Que la Compañía trabajara para sus empleados como los empleados trabajan para ella. Que el ambiente laboral fuera cordial, empático. Donde, entre todos, se busque solución a los problemas. Cada uno aportando sus conocimientos, sus aptitudes. Su bagaje y su experiencia o la fuerza de su juventud. Aportando competencias y no haciendo competiciones.

Lanzábamos esos 12 deseos porque pensamos que la Empresa es un pequeño muestrario de la misma sociedad y nos negamos a pensar que todo está perdido. Que hay que tragar carros y carretas y sufrir individualmente los despropósitos de una mala gestión. Que hay que resignarse y que no podemos hacer nada por mejorar nuestro entorno.

Y es verdad que no se ha cumplido ni uno solo de aquellos deseos. Pero, aun así, no nos han arrebatado la ilusión.

Así que, queridos Reyes Magos, este año no vamos a pedir nada. Este año vamos directamente a pelear por obtenerlo. Es cierto que todos los años lo hacemos. Pero este vamos a empezar desde ya. Sin esperar al día seis. Ni siquiera al día uno.

Vamos mostrarle a la Compañía que la Compañía somos todos. Que, en realidad, la Compañía somos nosotros: Los que atendemos a los clientes, los que solucionamos los problemas técnicos y de cualquier índole, los que hacemos nuevos diseños, los que creamos, los que desarrollamos nuevas tecnologías. Vamos a mostrarle a la Compañía que nos necesita. Y que nos necesita motivados y esperanzados con un proyecto ilusionante.

Porque, de este modo, todos ganamos. Y Ericsson volverá a ser uno de los empleadores mejor valorados del país.

Así, queridos Reyes Magos, este año sólo queremos desearos a vosotros, y ti, paciente lector y a tu familia y amigos unas Felices Navidades.

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